|
Arnaldo Rivera: Con un buen enfoque Millenium Software
Por Marian Díaz
mdiaz1@elnuevodia.com

Entre los productos que ha desarrollado Arnaldo
Rivera figura el Opti-Partner, que permite a las ópticas llevar las ventas
mensuales, la información de los récords de los
pacientes y el desglose de la mercancía del negocio.
Víctor Figueroa
|
|
MIENTRAS HAY negocios
que llevan muchos años operando
y jamás han considerado la posibilidad de exportar, existen empresarios
con menos peritaje que visualizan llevar sus productos o servicios fuera de
estos 100 x 35 como parte del crecimiento natural de sus operaciones.
Ése es el caso de Millenium Software Solutions, un negocio fundado
en el 2001, con oficinas en la Ciudad Señorial de Ponce, y que se dedica
al diseño, instalación y mantenimiento de programas de computadora
para las empresas. Entre los productos que ha desarrollado esta firma figura
el Opti-Partner, una plataforma de trabajo para las ópticas que se lanzó en
enero de 2002, que cumple con todos los requisitos de la Ley HIPPA y que se
ha convertido en el programa estrella de esta pequeña empresa.
El Opti-Partner permite
llevar las ventas mensuales, la información
de los récords de los pacientes y el desglose de la mercancía
del negocio, y se puede adaptar a las necesidades particulares de cada negocio.
Hasta el momento más de 45 ópticas en la Isla han adquirido esta
plataforma de trabajo.
Originalmente diseñado en español, el programa ya se tradujo
al inglés y se está terminando la traducción al portugués,
con la intención de mercadearlo en Estados Unidos y en Brasil, dijo
Arnaldo Rivera, presidente y fundador de Millenium Software Solutions en entrevista
con Negocios del Domingo.
Rivera, de 23 años y estudiante de Ingeniería
de Computadoras de la Universidad de Puerto Rico en
Mayagüez,
es el ganador este año del Premio Éxito Empresarial Universitario.
El joven empresario dijo
que en los próximos dos a tres años
solidificará sus exportaciones e incrementará el número
de empleados con el fin de mejorar la economía puertorriqueña. "Queremos
desarrollar nuevos productos que nos permitan llegar a una cantidad de mercados
dentro y fuera de Puerto Rico".
Como parte de su estrategia
de desarrollo, Rivera planifica establecer un centro de servicio a distancia
que le permitirá brindar
servicio virtualmente a clientes en cualquier parte del planeta.
Uno de sus clientes, Edrick
Nieves, principal oficial ejecutivo de la cadena Ojos Centro Óptico, expresó en su carta de recomendación
al jurado del premio que Rivera, a través de su empresa Millenium Software, "ha
diseñado, instalado e implementado todos los sistemas necesarios para
lograr computarizar nuestra cadena de ópticas. Encontramos que su estilo
de trabajo es dinámico, efectivo al detalle y orientado a satisfacer
la necesidad específica de los usuarios, algo que fue imposible lograr
trabajando con dos compañías anteriormente. Todo esto se logró mientras
se mantuvo control de los gastos y recursos al nivel que previamente se había
cotizado".
Rivera comenzó a enamorarse de la programación mientras estudiaba
en el Colegio Ponceño. Allí desarrolló, junto a un amigo,
Giovanni Collazo, el anuario de la clase senior en CD-ROM, mientras él
era estudiante de tercer año. Pensó que con el anuario ganaría
tanto dinero que podría comprarse un carro, pero la gente lo copió y
las ventas se fueron al piso.
En ese tiempo se entretenía también arreglando computadoras
y además compraba piezas para construir máquinas nuevas, que
luego las vendía a un precio menor que lo que se conseguían en
el mercado. Fue así como un día, a sus 15 años, le surgió la
oportunidad de trabajar a tiempo parcial en la tienda Marluz donde él
era cliente habitual.
Al ver su talento, el dueño de Marluz lo envió a que atendiera
a uno de sus clientes, un dueño de una óptica. "¿Cómo
te atreves a enviarme a este chamaquito?", recordó Rivera que el
cliente le dijo a su patrono, pero éste lo defendió y le pidió que
le diera una oportunidad. El cliente quedó tan complacido con el trabajo,
que después exigía que fuese Rivera quien ofreciera el mantenimiento
a las máquinas.
A los meses, surgió la oportunidad de diseñarle a ese cliente
un programa para el negocio. "Yo no sabía ni cotizar, y le pregunté cuánto
le habían cotizado los otros. Me dijo que $15,000 y le dije: 'Pues yo
le cobro $10,000 y me da una tercera parte al frente' ", narró el
futuro ingeniero.
Pensó que se tardaría tres meses, pero le tomó 10. "Estuve
acuartelado en la óptica por largos meses, después que salía
de clases y los sábados casi todo el día", comentó Rivera.
Se compró libros de programación por si acaso necesitaba consultar
a alguien. Al entregar el programa, el cliente le pidió otras modificaciones
y así comenzó a generar unos $2,000 mensuales. Con ese dinero
del primer programa logró comprarse el carro, aunque usado, que tanto
anhelaba.
Entró a la universidad a estudiar Ingeniería de Computadoras
creyendo que aprendería más de programación, pero estaba
equivocado; y aunque pudo haberse cambiado a Sistemas de Información
-que es la disciplina relacionada con el desarrollo de programas- se quedó y
espera graduarse en mayo de 2005. Al poco tiempo de estar en la universidad
comenzó a desarrollar el Opti-Partner, y no tuvo que salir a venderlo,
pues ya se había regado la voz y varias ópticas lo buscaban para
comprarle el programa, que vendía en unos $2,500, incluyendo el entrenamiento
y mantenimiento a través de Internet.
Rivera dijo que vender
el programa era sencillo, lo que era difícil
era lograr que las empresas le pagaran rápido. Con la venta del Opti-Partner, él
les vendía también las computadoras, los lectores de código
de barra y las impresoras. Con estos equipos, las facturas subían y
en muchos casos los empresarios le pedían planes de pago.
"Tenía que fiar porque era un mal necesario", expresó el
joven empresario. Dijo que en ocasiones él gestionó con los bancos
para que les financiaran la compra a sus clientes, pero no tuvo éxito.
A pesar de las dificultades
para cobrar sus cuentas, Rivera no se desanimó y
comenzó a desarrollar otros productos. Entre ellos está un sistema
digital de vigilancia y un programa para las estaciones de gasolina que permite,
entre otras cosas, accesar vía Internet los reportes de ventas, conocer
los niveles de inventario que hay en los tanques y también el que hay
en la tienda de conveniencia. El sistema de vigilancia con tecnología
digital lo ofrece a través de su otra compañía, Security
Partners.
En el programa para las
gasolineras lleva un año trabajando y espera
lanzarlo a fines de este año. Para este proyecto se asoció con
el empresario José Rivera, dueño de Ponce Maintenance, que es
una compañía que da mantenimiento a las estaciones de gasolina
en la Isla.
Otro proyecto que desarrolla
Millenium Software en este momento es un CD-ROM de Ponce, que contendrá fotos e información histórica
de la ciudad, y en el que se venderán anuncios a aquellas empresas que
quieran aparecer en el CD.
Por si fuera poco, este
verano implantará en los Sam's Club lo que él
llama "una nueva forma de venta de flores en Puerto Rico" en alianza
con la compañía Special Flowers. Allí instalarán
quioscos interactivos donde el cliente podrá ordenar cantidades grandes
de flores, en una amplia variedad, y seleccionar la fecha en que desea recogerlas
en la tienda. Esta alternativa, según el dueño de Millenium Software,
es para clientes que tengan una actividad especial, como una boda o un aniversario,
y deseen decorar con flores el local. La orden se recibirá el día
indicado en el Sam's Club donde hizo el pedido.
Con este nuevo contrato,
y unido a los contratos y clientes que ya tiene la empresa, Rivera espera
generar un total de $300,000 en ventas este año,
que es el doble de lo que generó en el 2003. Las proyecciones para el
2005 son llegar a $1 millón. Millenium Software tiene un empleado a
tiempo completo, dos por contrato y uno a tiempo parcial.
Esta meta parecería inalcanzable para muchos, pero no para este universitario,
quien ha sabido combinar sus estudios con la administración de su propia
empresa.
Para testimoniar el esfuerzo
de Rivera como empresario, Laura Gorbea, presidenta de la firma Altamente.com
y del Comité de Tecnología Emergente
de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, expresó que "en mi
desempeño en la industria de tecnología emergente conozco iniciativas
en universidades de crear incubadoras de negocios para fomentar la comercialización
de nuevos productos. Arnaldo Rivera ha hecho esto por sí solo -ha creado
productos, empresas, ha generado empleos, ha inspirado investigación y
desarrollo. La premiación de Arnaldo sería un merecido reconocimiento
por su trayectoria y una apuesta segura en el futuro de tecnología emergente
que nace de nuestras universidades y serán el futuro de la nueva economía
que se avecina".[N]
|