Fértil crecimiento en El Verdor

Por Miguel Díaz Román
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El pasado martes, José Gabriel Cordero compró la segunda finca de grama más grande en Puerto Rico, conocida como la finca Vida Verde, ubicada en Barceloneta, adquisición que le permitirá suplir con mayor capacidad las necesidades de arena de sus clientes.
Archivo El Nuevo Día

SIN DUDA , el ingrediente indispensable del éxito es la perseverancia y eso es precisamente lo que distingue a José Gabriel Cordero, quien en el 2000 ganó el Premio Éxito Empresarial Universitario.

En ese año Gabriel Cordero obtuvo el premio por su novedosa iniciativa de convertir el estiércol vacuno en un producto de consumo como el abono de jardinería y que distribuye con la marca El Verdor.

Sin embargo, en el 2002 y en una muestra de perseverancia Gabriel Cordero adquirió a su principal competidor, la empresa Tropical Fertilizer, ubicada en Toa Baja. La nueva adquisición ha significado un crecimiento cuantitativo para su empresa de más de 15%, debido al aumento sustancial en el inventario de productos disponibles para la venta y distribución al por mayor.

De su producto inicial a base de estiércol, Gabriel Cordero ha multiplicado su inventario con abonos químicos y orgánicos y otros productos adicionales que van dirigidos fundamentalmente al sector detallista que se especializa en plantas y productos de jardinería. A su vez, la nueva empresa le ha permitido incursionar con éxito como suplidor de abono para los campos de golf del sector hotelero, lo que representa una nueva frontera para su empresa, que emplean a cerca de 40 personas.

Pero la perseverancia del joven empresario de apenas 24 años no tiene límites. En su camino para hacer crecer su empresa y convertirse en un jugador de importancia protagónica en el renglón de productos de jardinería en Puerto Rico ha hecho una nueva adquisición.

El pasado martes Gabriel Cordero adquirió la segunda finca de grama más grande en Puerto Rico, conocida como la finca Vida Verde, ubicada en el pueblo de Barceloneta. La finca cuenta con 147 cuerdas que están sembradas de los tres tipos de grama que más reclama el mercado: la grama "ciempiés", "zoizia manila" y "zoizia meyer".

El empresario indicó que la nueva adquisición también le permitirá suplir con mayor capacidad las necesidades de arena de sus clientes.

La nueva empresa se conocerá como Grama El Verde y representará 10 nuevos empleos, lo que elevará a 60 los empleos generados por la empresa de Gabriel Cordero.

El empresario indicó que ya tiene en planes nuevas adquisiciones dentro del mismo renglón de jardinería al por mayor.

"Para crecer, tenemos planificado adquirir empresas que son nuestros competidores directos. Ya sabemos cuáles son esas empresas porque las tenemos identificadas. Aunque no les hemos hecho un acercamiento, no creemos que haya problemas para aceptar nuestra oferta porque son empresas que son administradas por sus dueños originales y no tienen sucesores. No hay familiares que hereden esas empresas y que las puedan administrar y eso facilita la venta", dijo el joven empresario.

Indicó que ni a corto ni a largo plazo sus empresas contemplan incursionar en la venta de plantas, que es el principal producto de sus clientes mayoritarios. "Nuestro negocio no es competir con nuestros clientes", sostuvo.

Un aspecto que explica el acelerado y exitoso desarrollo como empresario de Gabriel Cordero es que desde muy pequeño ha estado vinculado a la agricultura porque su padre, Bienvenido Cordero, es un próspero ganadero de la zona de Arecibo y Hatillo, donde está enclavada la mayor cantidad de productores de leche de Puerto Rico.

La temprana relación con la ganadería y con los diversos insumos que requiere esa compleja actividad agrícola lo condujo a vislumbrar las posibilidades comerciales de los desperdicios vacunos, ricos en sustancias químicas en permanente evolución que garantizan el enriquecimiento de los suelos para la siembra.

La determinación de llevar al mercado los productos El Verde fue un acierto económico, estratégico y creativo, porque el estiércol es un desperdicio nutritivo para el suelo que prácticamente no cuesta nada y que nadie le había visto las posibilidades comerciales a nivel organizado.

La relación con la agricultura también llevó a Gabriel Cordero a conocer los sacrificios y el fuerte trabajo de los agricultores para obtener beneficios económicos de una actividad que está a merced de los cambios climáticos y de la fuerte competencia que representan las importaciones.

Esta incertidumbre que acompaña el trabajo agrícola operó también como alimento para el desarrollo de la voluntad y de la determinación. Dos elementos que han evolucionado en Gabriel Cordero y que la han permitido efectuar sus negocios sin ayuda del Gobierno. "Todo lo que hemos hecho ha sido con la banca privada. El financiamiento lo hemos obtenido del Banco Popular. Ninguno de nuestros proyectos ha tenido ayuda del Departamento de Agricultura", dijo el joven empresario.

"Yo nací en la agricultura y todo ese aprendizaje me ayudó mucho. Mi papá también ha sido bien importante. Nuestro éxito ha sido resultado de la perseverancia y del amor", concluyó Gabriel Cordero, un joven empresario ejemplar. [N]

 

 

 

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