Radiante Empresario

Por Marian Díaz
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En la foto superior, José, Alberto y Yin, quienes conforman el equipo de Piso Radiante. Luna confiesa que desde siempre se sintió atraído por el mundo empresarial, aspecto heredado de su familia.(Especial / Víctor Figueroa)

Domingo, 15 de Mayo de 2005

Cuando uno es estudiante, es común que se busque la manera de ganar algunos dólares haciendo diversos trabajos, pero pocas veces ese empleo se convierte en la fuente de inspiración para montar nuestro propio negocio.

Yin Luna Arroyo es uno de esos casos que comenzó dándole la mano a un amigo en un trabajo de pulido de pisos. Ese empleo, aunque era temporero, le permitía generar un buen ingreso en corto tiempo, algo que le llamó la atención. Al terminarlo, Luna le ofreció a su amigo que formalizaran la operación del negocio, y que consiguieran más clientes.

Pero a los pocos meses, el joven empresario decidió irse por su cuenta y a principios de 2001 abrió su propia empresa, a la que llamó Piso Radiante. Luna, de 28 años, es el ganador del Premio Éxito Empresarial Universitario 2005, que otorga el International Entrepreneurship Institute con el auspicio de Negocios del Domingo.

Luna, estudiante de Administración de Empresas de la Pontificia Universidad Católica de Ponce y candidato a graduación en diciembre de este año, narró que no tenía dinero para comenzar su empresa. No obstante, contó con el apoyo del papá de un amigo, quien le fio las máquinas que necesitaba, y su mamá también le prestó dinero que usó para comprar los productos y aditamentos que le hacían falta para empezar a operar su negocio de servicio.

Con gran entusiasmo comenzó a promocionar su nueva empresa, y consiguió que el Colegio Sagrado Corazón de Ponce le otorgara un contrato para pulir los pisos de toda la escuela. Como era un contrato grande, contrató a dos empleados con experiencia previa en ese tipo de trabajo, pues no podía darse el lujo de quedar mal. El trío estuvo un mes y medio haciendo el trabajo. “Ahí me pulí en lo que son pisos de terrazo. Los devastamos, los diamantizamos y después se cristalizó para que quedaran como un espejo”, dijo Luna con evidente entusiasmo.

Y es que al hablar de su negocio, este exitoso universitario lo hace con una infinita pasión. De hecho, parte de la filosofía de Piso Radiante es educar al consumidor sobre los distintos tratamientos disponibles en el mercado para tratar los pisos. “Mucha gente no sabe que pueden pulir el piso en vez de cambiarlo, y se ahorrarían bastante dinero”.

Otra cosa que el consumidor desconoce, según Luna, es que el cristalizado, “aunque brilla, no resbala”.

Piso Radiante no fue su primera incursión en los negocios. En sus primeros años en la universidad intentó desarrollar un negocio de publicidad, ya que estudiaba Mercadeo, pero esa idea no le generaba el ingreso que esperaba y desistió de ella. Cuenta que siempre le atrajo el mundo empresarial, y es que lo heredó de su familia. Su madre y uno de sus hermanos tienen negocios de comida. Además uno de sus tíos es dueño de una compañía de camiones, y otro tío posee una cadena de supermercados en el sur del país.

Desde el comienzo contó con el apoyo familiar, aunque sus padres le enfatizaban que no abandonara sus estudios. Al principio, pudo manejar ambas cosas, su carrera empresarial y la universitaria. Pero a medida que la empresa iba creciendo, el trabajo comenzó a confligirle con los estudios. Se matriculó de noche, pero aún así no daba a basto, por lo que optó por abandonar los estudios para no quedar mal con la clientela. Como la mayoría de sus clientes eran de San Juan, se mudó a la capital.

Para ese entonces, el negocio iba viento en popa, pero un buen día en el 2003, se desató un fuego en el local, y Luna perdió $15,000 en productos, herramientas y piezas de repuesto. Para un negocio pequeño como ése, esa cifra era una cantidad considerable, y él no tenía un seguro que le permitiera reclamar la pérdida. De ahí en adelante, el negocio comenzó a derrumbarse.

Narró el entrevistado que su necesidad de dinero era tal en aquel momento que cotizaba los proyectos bastante alto con la esperanza de obtener una buena ganancia que le permitiera saldar sus deudas. Pero lo que conseguía era lo contrario, perdía el contrato. Entonces, la próxima vez cotizaba bajito, y se llevaba el trabajo; pero era peor porque le dejaba pérdidas y sus deudas continuaban en aumento.

COMO EL AVE FENIX

Regresó a su ciudad natal y decidió reanudar sus estudios. Uno de sus primeros clientes lo llamó y le ofreció un contrato que no pudo rechazar y saldó así sus deudas.

Organizó su agenda y redujo el ritmo de trabajo. De lunes a jueves, hace las cotizaciones y los fines de semana es que mayormente hace los trabajos.

Piso Radiante ofrece servicio de pulido de pisos a residencias y a edificios, y también tiene muchos contratos de mantenimiento. Entre los pisos que trabajan figura el terrazo, el mármol, el vinil, y más recientemente el granito y la madera.

El joven ponceño está enfocado en terminar su bachillerato este año. “Ahora veo las cosas diferentes, le doy más importancia a los estudios y me doy cuenta que no es tan fácil como lo pintan eso de montar su propio negocio”.

Una vez se gradúe, planifica mudarse a San Juan y abrir varias sucursales de Piso Radiante a través de la Isla. El año pasado, pese a que limitó la operación del negocio para concentrarse en los estudios, su empresa generó ingresos ascendentes a $98,000.

Lecciones APRENDIDAS

En sus cuatro años como dueño de negocio, cuenta que son varias las lecciones aprendidas. Una de ellas es que debe manejar adecuadamente el efectivo. “El 'cash flow' lo tengo al chavo, y ahora cotizo con más precisión”, expresó con orgullo.

Pese a que ha enfrentado dificultades económicas en su negocio, hasta ahora no ha solicitado ningún préstamo bancario. “Nunca he hecho un préstamo. Antes alquilaba los equipos y, ahora lo que hago es reinvertir en el negocio y comprar maquinaria”.

Otra de las lecciones aprendidas se relaciona con el manejo del recurso humano. Al comienzo de su carrera empresarial tenía más empleados de los que necesitaba, y los retenía para no perderlos. Sin embargo, una vez aprendían a realizar el trabajo, se le iban y esa situación le encarecía los costos.

Al reanudar sus estudios, tomó cursos en el área de Supervisión y Recursos Humanos, ya que reconocía que ésa era una de las áreas que debía reforzar como empresario. Explicó que al igual que sucede en otras industrias, en el servicio de pulido de pisos no es fácil conseguir empleados con experiencia.

En las entrevistas hay algunos candidatos a empleo, según Luna, que se venden muy bien, pero una vez son contratados resultan que no son tan buenos como dijeron. A esos fines, y con lo aprendido en su facultad, el empresario diseñó un programa de reclutamiento y de entrevistas que le ha ayudado a hacer una mejor selección del personal, indicó.

“Ahora tenemos un buen equipo”, expresó.

De otro lado, opinó que los “chiveros” le causan mucho problema a su industria, ya que sin tener el conocimiento adecuado se comprometen a realizar el trabajo y para colmo, cobran por debajo del mercado. Como carecen de las destrezas, estos quedan mal con el cliente, y luego son compañías como Piso Radiante las que tienen que resolver los problemas que esos chiveros han causado.

Educación continua

El entrevistado cree mucho en la educación continua y en junio asistirá a un adiestramiento en los Estados Unidos sobre las últimas técnicas en el tratamiento de pisos. Recientemente, regresó de Orlando, donde participó en una exhibición de pisos, en la que había unas 1,300 compañías a nivel mundial relacionadas con esa industria. Luna aprovechó el viaje para contactar a varios suplidores, incluyendo algunos de China, y conseguir mejores precios.

El ganador de este año de Premio Éxito Empresarial Universitario, además de dividir su tiempo entre los estudios y el negocio, también saca tiempo para dedicarle a su otra pasión, el deporte de vela. Lleva unos 10 años practicándolo y el año pasado formó parte del equipo nacional de vela que nos representó en los Juegos Panamericanos en la República Dominicana.[N]

 

 

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