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Historias que hacen la diferencia

Por Marian Díaz / mdiaz1@elnuevodia.com

 


Negocios del Domingo
27 de mayo de 2007
Foto por: Angel M. Rivera

Marlyd Salort lanzó su empresa “I'M THE MAID” en el 2003, que se especializa en brindar servicios de limpieza a hogares, oficinas, y proyectos de construcción.

Para cualquier persona el balancear la vida personal con la profesional es una tarea ardua, máxime cuando hay niños que atender, una carrera universitaria que terminar y un pequeño negocio que echar hacia adelante.

No es fácil, pero tampoco es misión imposible, según lo demuestra la universitaria Marlyd Salort, del recinto de Humacao de la Universidad de Puerto Rico y una de las finalistas del Premio Éxito Empresarial Universitario 2007.

Salort lanzó su empresa “I'M THE MAID” en el 2003, la que se especializa en brindar servicios de limpieza a hogares, oficinas, y proyectos de construcción. Sus servicios se concentran en los municipios de Caguas, Gurabo, Las Piedras, Cidra, San Lorenzo y Cayey.

Salort comenzó trabajando por cuenta propia un día a la semana en una casa modelo de un proyecto de construcción. Su prioridad era trabajar, pero sin desatender a su familia; y el autoempleo le brindaba esa flexibilidad, dijo la fundadora de I'M THE MAID.

Cuando decidió montar el negocio, muchos “se sorprendieron”, pues entendían que el mismo no era un buen futuro para una universitaria. Pero ella sabía que en el mercado existe una gran demanda por este tipo de servicio.

“Me di cuenta que había un gran potencial para desarrollar este negocio. Desde un principio anotaba todo en una libreta, calculaba todos mis gastos operacionales casa por casa y tomaba el tiempo que me demoraba cada limpieza con el propósito de ir midiendo el negocio”.

En el 2005, obtuvo un contrato para limpiar unos edificios de almacén en Toa Alta, proyecto que representó un verdadero reto y otro peldaño en el desarrollo de su empresa. “Fui personalmente a cotizar. Para ese entonces, yo no tenía equipos, ni herramientas ni personal; pero si tenía mucha determinación y seguridad de que yo lo podía hacer”, comentó la entusiasta empresaria.

Para cumplir con el contrato, reclutó a 12 familiares y amigos, consiguió equipo y herramientas prestadas. El trabajo había que terminarlo en 15 días, y ellos lo hicieron en la mitad del tiempo requerido.

Al presente, I'M THE MAID cuenta con 25 clientes fijos que tienen un contrato semanal de limpieza y otros 10 clientes de temporada. Su equipo de trabajo lo componen ocho “asistentes de limpieza”, cuatro de ellas a tiempo completo.

No tiene un local comercial, sus clientes la contactan por celular y las entrevistas de empleo las hace en el food court de los centros comerciales del área donde opera.

Salort reconoce que lo más difícil en este tipo de negocio es conseguir empleados responsables y confiables. Utiliza sus conocimientos en Recursos Humanos para reclutar y adiestrar al personal. Celebra reuniones periódicas con su equipo de trabajo, y como no tiene oficinas, las mismas las llevan a cabo en un Dunkin Donuts cercano a su hogar. Los adiestramientos de limpieza se hacen en su casa.

La mayoría de las asistentes de limpieza las recluta a través del Departamento de la Familia.

“Son amas de casa que al igual que yo, buscan un trabajo en el que puedan generar ingresos a la misma vez que tienen tiempo de atender a sus hijos cuando salen de la escuela”.

El horario de trabajo es de 8 a.m. a 3 p.m., de lunes a viernes y les paga un salario competitivo, mayor al salario mínimo federal.

Consciente del potencial que tiene I'M THE MAID, su meta es expandir el servicio a otros municipios y que la compañía sea reconocida por su excelencia en el servicio y la calidad de su personal.

La pérdida del empleo no es el fin


Negocios del Domingo
27 de mayo de 2007
Foto por: José A. Ramírez

El perder un trabajo seguro puede ser un trago amargo para cualquier persona; pero, no tiene por qué ser así. Esa experiencia negativa, unida a la necesidad de generar un ingreso familiar, es lo que ha impulsado a muchos a montar su propio negocio.

Adaleen M. Del Río Díaz conoce bien esa experiencia. En el 2004 su esposo Carlos Salas, quien es agrónomo, perdió su empleo con el Gobierno. La primera alternativa que vino a la mente fue empezar a buscar otro empleo, pero Del Río Díaz pensó que era mejor que crearan su propia compañía.
En noviembre de 2004 nació Cadamar, Inc., una firma dedicada al paisajismo y la reforestación comercial, con oficinas en Cabo Rojo.

Del Río Díaz, quien además de empresaria, estudia un bachillerato en Recursos Humanos en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, explicó que su firma realiza trabajos de siembra y trasplante de árboles, arbustos y palmas, así como instalación de grama, control de erosión, embellecimiento y ornato comercial e industrial.

Aunque Cadamar, Inc. se estableció a fines de 2004, no fue hasta mediados de 2005 que obtuvo el primer contrato, tras haber competido con otras tres compañías. Dicho contrato fue la reforestación del Conector de Isabela, uno de los proyectos de mitigación más grande que se ha realizado en Puerto Rico.

“Fue como un sueño hecho realidad, después de tanta búsqueda”, dijo Del Río Díaz. La reforestación incluía la siembra de 12,000 árboles de diferentes especies, casi 400 arbustos y 500,000 pies cuadrados de grama de semilla.

Una de las estrategias innovadoras que utilizó Cadamar para ser competitivos fue que instaló un vivero temporero en el mismo proyecto, en áreas que no iban ser impactadas. Le encargó la germinación de los árboles a otras empresas y los colocó en el vivero hasta que alcanzaban el tamaño apropiado para trasplantar en el lugar indicado. De esa forma, lograron reducir los costos asociados al transporte y almacenamiento de los mismos.
“Gracias a ese proyecto se abrieron muchas otras puertas”, dijo la socia de Cadamar, empresa que cuenta también con la certificación “Disadvantaged Business Enterprise” que otorga la Autoridad de Carreteras y que la hace única en su campo.

En la actualidad, la mayoría de sus clientes son constructores y desarrolladores de proyectos comerciales, industriales y residenciales, entre ellos: Prota Construction, Tamrio, Inc., GHC Contractors y NYR Construction.

Y aprovechando que todo lo que sea “conciencia verde” está de moda, Del Río Díaz planifica a mediano plazo diversificar sus ofrecimientos para incluir viveros de árboles y de plantas medicinales y aromáticas. Además, creará una división especializada para el mantenimiento de las áreas verdes en los hoteles, urbanizaciones, escuelas y centros comerciales.

“No le pongo punto final a mi visualización de futuro. Sin importar las situaciones económicas, la falta de tiempo, el exceso de trabajo de la universidad o del negocio, no me rindo porque mi rumbo es el del éxito y el de la superación. Siempre que haya un Dios que me ayude, encaminaré mis sueños y mi carrera profesional”, expresó convencida Del Río Díaz.

Herencia multiplicada


Negocios del Domingo
27 de mayo de 2007
Foto Suministrada

Jesús G. Castillo Ortiz creció y se desarrolló en una familia de comerciantes. Su padre tuvo varias gasolineras, así como propiedades para alquiler, todas en el municipio de Corozal.

Aunque desde muy niño, al joven le interesó el mundo empresarial, nunca pensó que sería a causa de la muerte de su progenitor que entraría a administrar los negocios familiares.

Castillo Ortiz, otro de los finalistas del Premio Éxito Empresarial Universitario 2007, enfrentó la difícil situación de asumir las deudas de los negocios del papá y de trabajar arduamente para poder dividir sus bienes entre todos los herederos. Se convirtió en un emprendedor y puso las propiedades que heredó a generar ganancias, determinación que impresionó a los jueces del premio.

En marzo de 2004, el joven estableció Empresas Cerromonte Corp. Ya para ese entonces, la industria de la gasolina no estaba en su mejor momento, por lo que salió de ese negocio, y optó por dedicarse al desarrollo e inversión de propiedades.

Transcurridos tres años, Empresas Cerromonte cuenta hoy con tres propiedades: un edificio comercial y dos solares, uno en Corozal y otro en Dorado.
El joven empresario, quien estudia en el recinto Metro de la Universidad Interamericana, explicó que en el terreno de Corozal se levantará Cerromonte Commercial Court, un edificio que tendrá 23,000 pies cuadrados aproximadamente. La inversión ronda los $3.5 millones y en la etapa de construcción creará 45 empleos directos y 77 indirectos. Una vez comience a operar este complejo de tiendas y oficinas, generará 148 empleos permanentes.

Además, Castillo Ortiz desarrolla un túnel de lavado de autos y cambio de aceite y filtro en Corozal que se llamará “Cerromonte Wash, Detail Shop and Lube”, que contará además con un coffee shop.

Mientras, en el terreno de Dorado se erigirá el complejo residencial Verde Mar, que consistirá de ocho lujosos apartamentos -de dos o tres habitaciones cada uno- y ubicados frente al mar.

Para el 2010, Castillo Ortiz planifica tener otros túneles de lavado de autos alrededor de la Isla y no descarta incursionar en el sector de bienes raíces en el estado de Florida.

 

 

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