Se
quedan cortos los currículos
Exito
Empresaril Universitario 2002
domingo, 19 de mayo de 2002
Por
Marian Díaz
End.mdiaz1@elnuevodia.com
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Tendrá
que transcurrir una década para que en la Universidad
de Puerto Rico se instituya un grado académico en desarrollo
empresarial (Archivo
/ Carla D. Martínez Fernández)
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Aunque
lasuniversidades y la banca comercial han comenzado a mostrar
interés por el sector de la pequeña y mediana empresa (pymes),
todavía les queda mucho trabajo por hacer si es que quieren
impulsar el desarrollo de una clase empresarial nativa.
Hasta
el momento son pocas las universidades aquí que ofrecen un
grado universitario en empresarismo. Sin embargo, casi todas
ofrecen bachilleratos en materias relacionadas al mundo de
los negocios, tales como contabilidad, gerencia, mercadeo,
finanzas y más recientemente sistemas de información.
Marinés
Aponte, directora del programa Desarrollo Empresarial, adscrito
a la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, explicó que
lo que se conoce como "entrepreneurship" (desarrollo
empresarial o empresarismo, como le llaman otros) es una disciplina
muy joven.
En
los Estados Unidos y en Europa surgió en la década del 80,
pero en Puerto Rico no fue hasta mediados de los 90 que comenzó
a hablarse del tema.
"Aquí
estamos un poco atrasados, como 15 años. Y está el agravante
de que no hay profesores adiestrados en esa disciplina",
expresó Aponte, quien es una de sólo dos profesores puertorriqueños
que ostenta un doctorado en desarrollo empresarial.
Señáló
la profesora universitaria que en Puerto Rico existe mucha
confusión entre los académicos, pues entienden que administración
de empresas es sinónimo de creación de negocios. Agregó que
el enfoque ahora debe ser en este último tópico.
En
las décadas del 50 y del 60 cuando surgió la disciplina de
administración de empresas, explicó Aponte, el enfoque para
el desarrollo económico, tanto en Estados Unidos, como en
Puerto Rico estaba en las grandes empresas con sus áreas funcionales
de gerencia, contabilidad y mercadeo.
"Nos
hemos enfocado en el desarrollo y la madurez de la empresa
porque usamos los modelos de las mutinacionales". Según
ella, tendrá que transcurrir al menos una década para que
en la Universidad de Puerto Rico se instituya un grado académico
en desarrollo empresarial.
Por
lo pronto, dicho recinto ofrece una secuencia curricular de
cinco cursos sobre Desarrollo Empresarial, que es el equivalente
a una segunda concentración. Desde que comenzó a ofrecerse
en 1996, han participado unos 465 estudiantes, de los cuales
el 30% son de la Facultad de Administración de Empresas.
Por
su parte Vilma Colón, rectora de la Universidad Interamericana
en Ponce, indicó que ella no visualiza a la universidad ofreciendo
un grado académico en creación de negocios o en "entrepreneurship".
"Yo
no puedo crear un bachillerato para que alguien monte un negocio
porque los bachilleratos no tienen esa función. Son más bien
una formación", expresó Colón.
No
obstante, para responder al alto número de estudiantes que
pide cursos enfocados en cómo montar un negocio, dicho recinto
diseñó hace tres años un Programa de Desarrollo Empresarial
de ocho créditos. El estudiante, no importa la disciplina
que estudie ni el grado que curse, podrá tomar estos cursos
como electivas.
Colón
indicó que muchas de las ideas que los 150 estudiantes del
programa han trabajado, las traen desde su escuela superior.
Agregó que con este programa, el estudiante repiensa sus alternativas
de empleo. "Que no vean que su única opción es que alguien
los contrate, sino que sepan que pueden montar su negocio
con los conocimientos académicos que tomaron, ya sea a tiempo
completo o parcial".
A
partir de agosto, se incluirá un curso en comercio electrónico,
lo que elevará el programa a 12 créditos. Se trabaja también
para que esta iniciativa esté disponible a través de educación
a distancia.
La
banca es otro sector que hasta ahora no ha apoyado como debería
a las pymes. Salomon Levis, presidente de la junta de directores
de Doral Bank, reconoció este hecho e indicó que ya es tiempo
de comenzar a ayudarlos.
"La
banca debería estar más activa trabajando con el empresario
puertorriqueño. Debemos propulsar que los jóvenes que empiezan
con poco capital, pero (que son) talentosos, puedan montar
sus empresas".
Según
él, los bancos tienen que ser proactivos, salir más a la calle
a buscar negocios y escuchar las buenas ideas. "No creo
que la banca se vaya a arruinar prestando en cantidades pequeñas
a los empresarios puertorriqueños", agregó.
Una
sugerencia de Levis es que se cree una entidad local similar
a la Administración Federal de Pequeños Negocios (SBA por
sus siglas en inglés) donde el gobierno estatal junto con
la banca local asuman el riesgo compartido del financiamiento
a las empresas nativas.
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