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Premian esfuerzo de universitarios*
Por Marian Díaz
De Negocios


De izquierda a derecha: Lois Stevenson (juez del concurso), Javier de Lope, José Gabriel Cordero y el Prof. Alfonso Sánchez

Chicago- A la corta edad de 21 años, Javier de Lope, un joven mexicano estudiante de Ingeniería Industrial, ya ha desarrollado cuatro negocios.

De Lope, quien estudia en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey de Nuevo León, comenzó a los 16 años vendiendo prendedores de Hard Rock Café por Internet para los coleccionistas.

Para ese entonces, él estudiaba en California y no visualizaba esa incursión en las ventas como un negocio, sino como un pasatiempo. Al año regresó a México y con los $25,000 que ganó vendiendo los prendedores montó un centro de verificación vehicular en Puebla, México.

Para de Lope esta idea de negocios era genial, ya que no requería mucha inversión y todos los carros en México tienen que pasar por dos inspecciones al año por ley para poder transitar por las calles del país azteca. Para esta iniciativa contó con el apoyo de sus padres y en cuatro meses obtuvo los permisos gubernamentales.

Cada inspección costaba $9, de los cuales $1.60 iban para el gobierno. Administró el negocio un año, obtuvo $40,000 en ganancias y luego lo vendió porque ingresó al Instituto Tecnológico, cuyo campus quedaba en otro estado.

Una vez entró a la universidad, continuó con su inquietud empresarial y en esta ocasión decidió establecer una fábrica para manufacturar marcos de retratos en madera decorados con flores naturales. Además de su inclinación natural por los negocios, el joven universitario deseaba ayudar a través de su empresa a los menos afortunados, y es así que decidió emplear a un grupo de sordomudos en la Comercializadora Lofran, su tercer negocio.

"Quería incorporarlos al mundo laboral y ayudarlos porque son una clase marginada", dijo de Lope.

El presidente de Comercializadora Lofran acaba de obtener el premio "2000 North American Collegiate Award", que incluye unos $10,000 en efectivo, y que otorga anualmente el Jefferson Smurfit Center for Entrepreneurial Studies de la Universidad de Saint Louis. El mismo fue otorgado durante la convención del Collegiate Entrepreneurs Organization (CEO), celebrada en Chicago, Illinois en noviembre.

La fábrica, que cuenta con 16 empleados, manufactura marcos de retratos, cruces, joyeros y lámparas, entre otros objetos hechos en madera y flores. El año pasado facturó $112,000 y este año el joven empresario espera llegar a los $340,000. Sus productos los exporta a 11 países, incluyendo Estados Unidos, Canadá, Italia, Malasia, España y Singapur.

Mientras, ya comenzó a desarrollar su cuarto negocio, Publicidad Universitaria. El mismo consiste en producir agendas para los estudiantes universitarios, las que serán libre de costo para estos jóvenes. Los ingresos provendrán de la venta de anuncios que tendrán las agendas.

*Guía para los jóvenes empresarios es una reproducción del artículo publicado por el periódico El Nuevo Día, el 3 de diciembre de 2000, en la Revista de Negocios del Domingo, página 14.

 

 

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