Siguen
Creciendo los participantes del 2000*
Por:
Marian Díaz
NEGOCIOS
Mientras
los cierres de fábrica y los despidos de trabajadores
son la orden del día, hay una noticia positiva entre
los universitarios dueños de negocio. Y es que sus
empresas continúan en crecimiento, algunas han añadido
nuevas líneas de productos, la mayoría ha registrado
un aumento en ventas y más de la mitad ha reclutado
más personal.
Así
se desprende de las estadísticas reportadas este año
por los participantes del Premio Éxito Empresarial
Universitario 2000, que organiza el International Entrepreneurship
Institute.
Muchos
de estos jóvenes empresarios continúan sus estudios
universitarios, algunos incluso terminaron su bachillerato
durante el 2000 y ahora están cursando un grado de
maestría.
José
Gabriel Cordero, dueño del negocio El Verdor, en Camuy
y quien el año pasado resultara ganador de este premio,
ha tenido un año lleno de logros empresariales y personales.
Su empresa, dedicada a la elaboración de productos
para la siembra y mantenimiento de plantas ornamentales y
comestibles, registró ventas de $338,000 en el 2000,
un aumento de 60% comparadas con el año anterior.
El
Verdor creó cuatro nuevos empleos a tiempo completo,
una vendedora, una agrónomo y dos choferes, y les extendió
el horario a los empleados que laboran a tiempo parcial en
la empresa. Asimismo, la compañía lanzó
al mercado nuevos productos, entre ellos mezclas para bonsáis
y comenzó su distribución en las megatiendas
del país.
"El
haber recibido el reconocimiento como ganador del Premio Éxito
Empresarial Universitario y el 'Social Impact Award' en los
Estados Unidos me ha servido de mucha motivación, para
que otros vieran que este negocio tiene razón de ser;
estoy seguro que ayudó a muchos jóvenes a tener
su propia empresa, siendo estudiantes universitarios",
dijo el joven empresario.
A
raíz del premio que ganó el año pasado,
varias universidades, compañías privadas, así
como instituciones sin fines de lucro lo han invitado a ser
orador en sus actividades. "He aprovechado para dar a
conocer mi empresa y que como jóvenes nunca debemos
dejar de soñar y llevar un mensaje positivo de que
somos capaces y tenemos la habilidad, fuerza y la rectitud
para estar al frente de cualquier empresa".
Mientras,
Edgar Torres Molini, dueño de dos empresas (la finca
Aurora y una distribuidora de alimentos) en Yauco y otro de
los finalistas el pasado año, continúa sus estudios
en Justicia Criminal en el Universidad Interamericana. Mencionó
que para cumplir con sus estudios con la responsabilidad de
su empresa, tiene que madrugar a diario para vender sus productos
en la plaza de mercado. Visita también a varios restaurantes
del área, quienes son sus clientes para despacharle
las ordenes de frutos menores, antes de continuar hacia la
Universidad.
En
la finca, Torres siembra plátanos y sus planes son
habilitar una estructura para la elaboración de platanutres,
los que vendería bajo una marca registrada. La distribuidora
tiene contratos con comedores escolares que ha obtenido mediante
subastas.
Como
todo empresario, los retos que enfrenta Torres en la agricultura
son grandes, máxime ahora que acaba de pasar una vaguada
por la zona suroeste que dejó la finca bastante afectada.
Pero, el joven de 23 años, no se amilana, ya que tiene
una familia que cuidar.
Mientras,
Alejandro Tosado, de 23 años y dueño de Impresos
Alejandro en Arecibo, registró un aumento de 30% en
las ventas del negocio. En el 2000 añadió un
nuevo servicio a la imprenta, un correo privado dentro del
establecimiento. Para este año se propone adquirir
otro local más amplio para mudar la imprenta, así
como conseguir contratos nuevos. "Algunos jóvenes
se aguantan y no establecen un negocio por miedo a fracasar.
Aunque no es fácil, no hay nada como tener su propio
negocio", señaló Tosado.
*Siguen
Creciendo los participantes del 2000
es una reproducción del artículo publicado por
el periódico El Nuevo Día, el 20 de mayo de
2001, en la Revista de Negocios del Domingo, página
10.
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