Sin
temor ante los retos (cont.) *
Por: Marian Díaz
Fotos: Diana Novoa
Agricultor
Orgulloso
Asimismo,
hay universitarios que tienen que recorrer grandes distancias
para llegar hasta donde está ubicado el negocio, y
aún así mantienen su entusiasmo por los estudios
y por echar su empresa hacia delante. Ese es el caso de José
Julián Nazario, "prepa" en el recinto de
Carolina de la UPR y quien es dueño de Agro-Tech, una
finca en Lajas donde produce lechugas y otros productos agrícolas.
"Me
conocen como el lechuguero en todo sitios. Y no me molesta.
Cuando me dicen que mis lechugas son las más lindas,
me siento bien orgulloso", indicó el joven agricultor
y añadió que desde pequeño se interesó
por cultivar la tierra.
Para
desarrollar su empresa, Nazario cuenta con el apoyo de su
abuela y su tía quienes se encargan de regar las siembras
mientras él está en la Universidad. Todos lo
fines de semana y los días feriados viaja a la finca
para trabajar en ella. "A veces tengo que madrugar a
las tres y cuatro de la mañana para ir a vender las
lechugas y luego viajar a la Universidad."
Nazario,
aunque no estudia Ciencias Agrícolas, confeccionó
él mismo el sistema de riego y construyó los
módulos donde se cultivan las lechugas. "He tenido
que aprender soldadura y documentar en el conocimiento de
abonos, insecticidas y sobre todo llevar estadísticas
de todo el proceso del negocio."
Entre
sus planes está cambiarse de Humanidades para estudiar
Agronomía y trasladarse al campus de Mayagüez,
recinto que se especializa en esa disciplina.
Por
su parte, Angel Pérez, de 22 años y estudiante
de Comunicaciones de la Universidad del Turabo, trabaja a
tiempo parcial para comprar equipos de sonido, pero un buen
día decidió sacarle provecho económico
a esa inversión. Contactó a un político
para la época de elecciones en Canóvanas y se
encargó de la publicidad por toda la región.
Se entusiasmó con la idea y cambió dos carros
viejos que tenia por una guagua F-150 usada, la que convirtió
en su medio para ganarse la vida.
El
negocio de Pérez se llama Dan Audio Visual Advertising
y con su camión, equipado con un sistema de sonido
ofrece publicidad a los pequeños comerciantes del área
este. Emplea a tres personas a tiempo parcial.
Sólo
uno de los entrevistados dejó temporalmente los estudios
para dedicarse de lleno al negocio. Carlos Guadalupe, de la
Pontificia Universidad Católica en Ponce dijo que en
los comienzos de su empresa, "no pude con el empuje del
trabajo y los estudios". Pero, a los pocos meses un familiar
le hizo entender lo importante de tener una carrera universitaria
y regreso a terminar su bachillerato.
El
negocio de llama Jardinero a la Orden, tiene tres años
de fundado y opera en el área sur, en particular en
Ponce. Se especializa en el diseño y mantenimiento
de jardines, siembra de grama y venta de plantas. Cuenta con
una van rotulada, que le sirve de promoción al negocio.
Para
Guadalupe, uno de los retos mayores ha sido conseguir empleados
diestros en esa industria. Por ahora, emplea a cinco personas,
indicó.
*Sin
temor ante los retos
es una reproducción del artículo publicado por
el periódico El Nuevo Día, el 20 de mayo de
2001, en la Revista de Negocios del Domingo, página
4.
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