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Contra todo
obstáculo*
Por Marian Díaz
De Negocios
19 de noviembre de 2000
Hace
dos semanas acompañé a una delegación de 30 estudiantes de la Universidad
de Puerto Rico en Mayagüez a una convención de empresarios universitarios
en Chicago, Illinois. Como periodista, puedo decirles que la experiencia
fue enriquecedora.
Compartir
con cientos de jóvenes de diversos estados que ya son dueños de
su propio negocio o están en vías de establecerlo, escuchar cómo
empezaron, lo que han logrado positivamente porque la mayoría de
ellos han vencido muchos obstáculos y hacen malabares para balancear
su vida de estudiantes con la responsabilidad de ser empresarios.
El
grupo boricua, compuesto por estudiantes de bachillerato de diversas
facultades y dos profesores de Administración de Empresas del recinto
mayagüezano, se caracterizó por ser la delegación más organizada
y activa de la convención. Aunque usted no lo crea, esos chicos
cargaron con caracoles de mar recogidos en Joyuda (que estaban mojados
y hubo que secarlos a "blower" en el hotel), y llevaron bolsas de
arena en sus maletas para preparar 400 "souvenirs" de Puerto Rico.
La
primera noche en Chicago, después de cenar y de haber disfrutado
de música jazz en vivo, tuvieron la disciplina de regresar al hotel
y en un santiamén montaron una línea de producción en el mismo pasillo
del piso 14 del hotel. Un grupo se encargó de verter la arena en
centenares de bolsitas plásticas que servían de promoción para la
cuadragésima séptima Conferencia Mundial del Concilio Internacional
de Pequeños Negocios (ICSB, por sus siglas en inglés) que se celebrará
en la isla en el 2002, mientras otro grupo colocaba los caracoles
dentro de las bolsas.
El
"booth" de Puerto Rico fue el más vistoso y el más visitado en la
convención. Los estudiantes cargaron desde acá con tubos de PVC
para armar la estructura y lo decoraron con afiches de paisajes
de la isla. También hubo hasta música de panderos en vivo uno de
los días. Como buenos empresarios, pusieron en práctica sus habilidades
comerciales y vendieron pulseras, collares y quemadores de incienso,
hechos por ellos y que llevaron para probar suerte por aquellos
lares.
Durante
los dos días de convención, cientos de jóvenes estadounidenses,
canadienses, mexicanos y boricuas escucharon consejos y anécdotas
de decenas de empresarios exitosos, quienes, en síntesis, los instaron
a perseverar y a nunca darse por vencidos, no importa cuán difícil
luzca el camino. Entre los conferenciantes estuvieron Charles
Trotter, dueño del restaurante Charlie Trotter's, catalogado
como el mejor restaurante de Estados Unidos; Evelyn
Echols, fundadora de la primera escuela de agentes de viaje
en Estados Unidos; y Gregory Jones, presidente de Ubid.com, un "site"
de subastas en Internet y uno de los más reconocidos en la red.
El
último día de la convención, se otorgaron los "2000 North American
Collegiate Entrepreneur Awards", donde uno de los tres galardonados
fue José Gabriel Cordero, un estudiante
puertorriqueño dueño del negocio El Verdor, en Camuy. Cordero de
20 años y estudiante de Industrias Pecuarias, estableció su empresa,
que se especializa en el procesamiento, venta y distribución de
abono para plantas, en 1997. El año pasado generó mas de $200,000
en ventas, y su meta es triplicar esa cifra en los próximos dos
años y aumentar a 20 el número de empleados.
Para
recibir tal galardón, a cordero lo acompañó su esposa Isabel González
(contrajeron nupcias este verano) y casi toda su familia, incluyendo
sus padres, hermanas y tíos. La delegación boricua ocupó varias
mesas en el inmenso salón donde se ofreció el almuerzo-recepción
y cuando anunciaron el nombre de José Gabriel los estudiantes comenzaron
a ondear decenas de banderas de Puerto Rico, como muestra del orgullo
que todos sentían por este humilde y talentoso joven. Este recibió
el premio de Impacto Social, ya que
emplea a desertores escolares, a quienes incentiva, incluso económicamente,
para que regresen a la escuela y terminen sus estudios.
Otro
de los ganadores fue Javier de Lope Francés,
un estudiante francés mexicano, de 21 años, que estudia ingeniería
industrial en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey. Este es dueño de Comercializadora Lofran, una empresa
que manufactura marcos para fotos hechos en madera y decorados con
flores naturales. Un aspecto significativo de este negocio es que
además de que exportan sus productos a 11 países, entre ellos Singapur,
Malasia, India, y España, sus 16 empleados son sordomudos.
Este
no es el primer negocio que desarrolla De Lope, sino el tercero
y ya está en vías de establecer el próximo, una agenda escolar para
estudiantes y un libro motivacional.
Un
hecho singular y que debe ser motivo de reflexión para muchos de
nosotros es que tres de los ocho finalistas de este galardón son
pacientes de cáncer.
¿No
les parece que es algo digno de admirar cómo estos jóvenes se sobreponen
a las adversidades y se enfrentan al futuro con optimismo?
Definitivamente,
no s debemos sentir orgullo de la juventud que se levanta; y al
menos en mi caso, este viaje me ayudó a entender lo mucho que significa
para ellos el que nosotros, los adultos, les apoyemos a lograr sus
sueños.
*Contra
todo obstáculo
es una reproducción del artículo publicado por el
periódico El Nuevo Día, el 19 de noviembre de 2000,
página 145.
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